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Digital signage en estadios: cómo mejorar una experiencia inolvidable

El éxtasis y la agonía

Formar parte de una multitud de 50.000 personas, con cada persona centrada en el juego o cantando al unísono con un grupo en el escenario, es sin duda una experiencia inolvidable. Durante miles de años, las personas se han congregado en grupos de cientos y miles para asistir a espectáculos; siempre hemos entendido el poder intrínseco que tiene un estadio como catarsis, evasión y conexión. Los desafíos y los triunfos de la vida cotidiana, y las intensas emociones que los acompañan, entran en juego con consecuencias limitadas en un terreno de juego o en un escenario. Con frecuencia los estadios forman un epicentro cultural para las comunidades, un centro de lleno de emociones y de preciados recuerdos.

Hoy en día, cada vez más usamos la tecnología para mejorar la atmósfera y aumentar la experiencia de los aficionados. En la última década, muchos estadios han cambiado sus pantallas estáticas por nuevos sistemas de digital signage. Pero para conseguir que las pantallas, en vez de en una distracción, se conviertan en una extensión de la experiencia del estadio es necesario seguir una serie de principios.

Me llama la atención que estoy al borde de mi asiento y que involuntariamente mis dedos se encogen en mis zapatos. Me siento involucrado en el resultado. Esto es divertido,” explica el periodista Oliver Burkeman sobre el día en que vio su primer partido de fútbol.

El digital signage en los estadios: cómo mejorar una experiencia inolvidable

Prolongando la experiencia

Uno de los principios fundamentales desde un punto de vista práctico y logístico cuando se instalan y gestionan sistemas de digital signage es que las pantallas deben reflejar la forma en que los aficionados interactúan entre ellos y con el estadio, reflejando un abanico de emociones que van desde la euforia y la emoción hasta la desesperación y el suspense.

Hay cuatro características claves en un sistema de señalización digital en un estadio: está hecho a medida, es decir, de forma personalizada para cada estadio; se implementa de manera específica en diferentes zonas del estadio; es dinámico y responde en tiempo real; y, por último, puede ser controlado de forma centralizada. Estos factores se obtienen gracias a la mejora de un software cada vez más sofisticado.

  1. Personalizado
    Cada estadio es único: sus espectadores, su calendario de eventos, su tamaño y su arquitectura, así como los propios objetivos comerciales. Por eso, sería una temeridad diseñar un sistema de digital signage sin tenerlo en cuenta, ya que cada uno de estos factores influye en la ubicación y en la configuración de las pantallas. También es necesario incluir el diseño de cómo se rentabilizarán las pantallas, por ejemplo, a través de anuncios, colaboraciones o contenido de marca. Cada estadio tiene desafíos y oportunidades únicas que deben tenerse en cuenta para integrarse adecuadamente en la experiencia del espectador.
  1. Alta segmentación
    Un software sofisticado implica hoy en día que las soluciones se adaptan a cada área del estadio, así como a la hora del día y al tipo de actuación o partido que se esté llevando a cabo. También hay que tener en cuenta el contexto, desde la zona aparcamiento hasta el área principal, para mostrar correctamente los mensajes con la finalidad de informar, entretener y mejorar el espectáculo, el contenido de marca y los anuncios.
  1. Dinámico
    Un sistema dinámico reacciona en tiempo real y permite una alta capacidad de respuesta. A medida que los aficionados notan cambios en el ambiente, es capaz de reflejarlo. Esto permite “cambiar la marca” de un estadio cuando juegan dos equipos locales, o en caso de un evento corporativo. Por ejemplo, el Allianz Arena en Múnich, no solo cambia su color exterior cuando juega el Bayern o la selección alemana, sino que también adapta todos sus mensajes de digital signage.
  1. Centralizado
    El tamaño de los estadios puede suponer un desafío para mantener la coherencia de todos los mensajes. Esto sucede particularmente cuando se mantienen sistemas analógicos y estáticos, que dan lugar a incoherencias y a pérdidas de tiempo, pero al mismo tiempo sigue siendo un problema cuando se pone en marcha un sistema de digital signage. Esta cuestión se puede evitar con la centralización del software de un estadio o de un conjunto más amplio de ubicaciones.

El uso de estos cuatro principios en los estadios puede ampliar lo que ya de por sí es una experiencia inolvidable y conmovedora: la magia de ser arrastrado por las emociones de una multitud.